
Con el paso de los años puede verse cierto deterioro en algunas de las capacidades físicas y cognitivas de nuestro organismo, y la memoria es una de ellas. Los olvidos pueden ser cotidianos o darse de vez en cuando, como por ejemplo no recordar donde dejamos algún objeto, a quien debíamos llamar o simplemente que hicimos el fin de semana pasado. Sin embargo estos inconvenientes pueden evitarse ejercitando y trabajando la mente a diario. A continuación se enumeran algunos ejercicios simples que pueden realizarse en cualquier momento del día:

Haga de a una cosa por vez, esto le permitirá estar mas concentrado en ella.
Si camina hacia el trabajo haga un camino diferente al habitual.
Intente memorizar la lista del supermercado.
Luego de ver alguna película, trate de contarle la trama a otra persona.
Lave sus dientes con la mano contraria a la que utilice normalmente.
Elija un palabra cualquiera y piense 5 palabras más que comiencen con la misma letra.
Intente vestirse con los ojos cerrados.
Coloque el mouse de la computadora del otro lado de la mesa.
Realice mentalmente la cuenta del supermercado y compárela con el resultado al pagar.
Al entrar a un salón lleno de gente calcule cuantas personas se encuentran a su derecha y cuantas a su izquierda.
Compre un nuevo rompecabezas y ármelo controlando el tiempo que le lleva, luego repita el ejercicio para ver cuánto tiempo menos le tomo armarlo.
En su tiempo libre juegue algún juego de mesa donde deba utilizar la memoria.